jueves, 21 de junio de 2007

Olas


Las olas llegan, firman y se van.



(La imagen es un fragmento del cuadro Pescadora con su hijo, de Sorolla).

viernes, 15 de junio de 2007

Las islas pensativas II: Nuestro tiempo




Vinimos al mundo desde el interior de un océano, ahora inaccesible; pero conservamos aún en nuestras bocas su inalterable sabor a sal y a sangre.



Cada cual vive en su propia evolución la evolución del hombre, la evolución de la historia del hombre, su prehistoria, su edad media, su renacimiento…



Todo ocurre a la vez.



El presente es un compendio donde conviven mil épocas.



Leer un periódico en la montaña es como hacerlo desde la prehistoria.



Hay momentos que se suman a otros que ya ocurrieron y forman un mismo tiempo.



Lo que fue y lo que es buscan lo que será.



La Edad Media no ha sido aún vencida por el Renacimiento.



¡Desmayo del 68!



Soy un hombre de mi época que en lo más hondo mira al hombre prescindiendo de su época.



Soy un hombre de mi época que en lo más hondo vive como un hombre sin época.



A lo mejor yo vivo en otra época.


Cuando bebo agua, siento que es algo que vengo haciendo desde hace miles de años.



Cuando pienso en la muerte, es como si la recordara.



A veces, algo que he hecho miles de veces me resulta totalmente nuevo.



Ser un hombre de nuestro tiempo, ¿consiste en no tener tiempo para serlo?



Hay quien gasta la mayor parte de su tiempo en quejarse de que no tiene tiempo para nada.



Atesorar instantes.



Soy hombre de mi tiempo; del mío, exclusivamente.

miércoles, 13 de junio de 2007

Por plataneras



La guerra y las religiones
son pruebas de que en el mundo
gobiernan las sinrazones.



Me estoy haciendo mayor.
Lo noto porque no lucho
por una vida mejor.



Aunque esté serio
noto la risa
de mi esqueleto.



Me dan pena las estatuas,
solas en su pedestal,
marginadas por su hazaña.



Públicamente aclamados,
ignorados en secreto;
artistas de calendario;
poetas de medio metro.



Por las ramblas del viento
silba rauda la arena
camino del desierto.


(Fotografías y coplas: Sebastián Mondéjar).

lunes, 11 de junio de 2007

El regreso


Hola. Cómo pasa el tiempo. Hace casi dos meses que mi ordenador entró en coma y ni siquiera me dio opción de dejaros un aviso, como hubiera sido lo correcto. Lo siento. ¡Pero yo sigo vivo (creo)! Después de varios e infructuosos intentos de reparación, mi ordenador se encuentra ahora en fase de "prueba": le acaban de instalar un nuevo disco duro provisional para ver cómo reacciona; así que, sin más dilación (no dispongo de mucho tiempo últimamente), aprovecho su momentáneo despertar para reanudar este camino e inaugurar, bajo la etiqueta de Las islas pensativas, una nueva sección de aforismos que espero tenga, poco a poco, la oportunidad de ir incrementándose. ¡Hasta pronto (espero)!

Las islas pensativas I:
Cuántas veces...



Cuántas veces, con nuestros excesos, lo único que pretendemos es tapar nuestras carencias.

Cuántas veces el buen gusto no es más que un síntoma de intolerancia.

Cuántas veces se quejan de lo mediocre quienes están por debajo de la media.