jueves, 12 de julio de 2007

Coloquiando con perros


Copyright de esta portada: Jordi Garriga.

Amigos: acaba de salir el Número 17 de El Coloquio de los Perros, la magnífica revista digital ejemplarmente capitaneada por Ángel Gómez Espada y Juan de Dios García. Ahora que nos vamos de vacaciones y podemos dedicarnos a ganar tiempo en vez de a perderlo (por mucho que se empeñen en que hagamos lo contrario) nos vendrá bien aventurarnos en hazañas titánicas como esta. Quienes alguna vez hemos coordinado una publicación sabemos bien el tiempo y el esfuerzo que conlleva. Este número veraniego es espléndido, y no precisamente porque entre sus contenidos se incluyan dos poemas míos (un pequeño homenaje a Charles Mingus). Entrevistas a Rosa Montero, Pi de la Serra, Sol Picó y Luis Muñoz; ensayos sobre Nikolai Berdiaev y Gérard de Nerval; un completísimo monográfico sobre Joan Margarit; un complejo espectro de poetas y narradores de diversas nacionalidades, edades y tendencias...
Enhorabuena, Juande y Ángel.
Muchas gracias y...¡felices vacaciones!

lunes, 9 de julio de 2007

Contención



La mano que me frena me sostiene.


lunes, 2 de julio de 2007

Las islas pensativas III: Poder y Libertad




No hagas bandera de nada; y mucho menos de tu forma de ser.


Quita mérito a tus descubrimientos.


No hay poder pequeño. Cualquier poder se extralimita siempre.


No hay poder modesto. Ni siquiera el poder sobre nosotros mismos.


Poderes que no salgan de nosotros. Poderes íntimos.


Exhibir nuestros poderes, alardear de ellos: he ahí un signo más de nuestra debilidad, nuestra soberbia, nuestra desconfianza, nuestra indiscreción.


Si todos enseñáramos nuestro lado pobre, nuestra parte pobre, el trozo de pobreza que a cada cual nos corresponde, habría otro valor para las cosas; habría otra razón de ser.


He soñado con un demonio. En sueños era más fuerte que yo. Hermoso, feo, cambiante, seguro de sí mismo. Pero al despertarme, ha desaparecido. No hay demonio o pesadilla con más poder que el despertar.


Extraño, tiránico poder el de los números. Pero ¿por qué cuanto más mejor? Más dinero, más años de vida, más discos vendidos, más libros publicados... ¿Por qué tendemos tanto a sumar y multiplicar y tan poco a restar y dividir?


La solvencia no la dan las urnas. Las urnas ponen la oportunidad. La solvencia la da la responsabilidad hacia lo común.


La verdadera jornada de reflexión se vive después de las elecciones, cuando ya no hay tiempo de dar marcha atrás.


No sabes perder; por tanto, no sabes ganar.



Era tan discreto, que llamaba la atención.


Era un genio: no destacaba absolutamente en nada.


Tenía fama de antipático, pero no saludaba a nadie por respeto.


No existe hombre más libre que el que se siente libre de sí mismo.


El hombre es libre incluso cuando no lo es.


Saber ser libre implica también saber no serlo.


Hay algo en nosotros que no nos tiene en cuenta. Hay algo en nosotros que, a pesar de nosotros, nos supera.


A veces, nuestra mente tiene la necesidad de ser autónoma y pensar por sí misma, prescindir de nosotros, burlar nuestro control.


Hay lugares en los que aparentemente no manda nadie y los hay también donde aparentemente manda todo el mundo.


La gente es libre, libre. Yo lo sé. Veo sus cuerpos, que visten y se mueven a su aire, como a héroes de sí mismos. Porque son como quieren, como saben. Porque son como sienten.


Hipersensible al mundo, aquí, entre montañas, intuyo con claridad y tristeza lo que para mí tiene de erróneo. Callo, y sorbo los silencios de la piedra.