sábado, 1 de noviembre de 2008

Buenos augurios



Octubre dijo adiós con luminoso abrazo...

Lo primero que hago todas las noches antes de acostarme y todas las mañanas después de levantarme es salir al balcón y mirar el cielo. Día tras día y noche tras noche les voy diciendo hola y adiós a todos los cielos de todos los días y todas las noches de todos los meses del año. Pero ayer, a las ocho de la mañana, fue octubre quien me dio los buenos días de este modo. Para despedirse a lo grande. Ayer precisamente, víspera de Todos los Santos... ¡Eso si que fue un camino en el aire!

En la mitología de numerosas culturas, el arco iris es el puente que liga lo temporal con lo espiritual, el símbolo de la unión entre el cielo y la tierra. Para los antiguos, su aparición después de una tormenta significaba la presencia de una divinidad benefactora. Sin ir más lejos, para los cristianos simboliza el perdón de Dios. Según la tradición tántrica hindú y budista, el estado más elevado que se puede alcanzar con la meditación es el llamado cuerpo-arco iris, mediante el cual el cuerpo se disuelve en la luz del arco iris y la vida terrestre se muestra como insustancial.

En fin..., ¡buenos augurios!