viernes, 18 de mayo de 2012

'La traición de la memoria', de Antonio Gómez

Desde el pasado 20 de abril y hasta el próximo 26 de junio, el pintor Antonio Gómez Ribelles muestra en el Palacio Molina de Cartagena su obra más reciente, titulada La traición de la memoria. Se trata de una exposición poliédrica, un conjunto armónico y multidisciplinar concienzudamente proyectado y articulado en el que se aúnan pintura, poesía, fotografía, escultura, diseño gráfico, imagen y sonido, y en el que he tenido el privilegio de colaborar con una modesta ambientación sonora para el vídeo “Parsimonia”.

En La traición de la memoria, claro, el traicionado es el olvido. Antonio Gómez ha rescatado antiguas fotografías familiares que luego ha desmenuzado y reinterpretado, entretejiéndolas y reordenándolas con sus recuerdos y vivencias interiores, y ha hecho emerger en nuestro ahora un mundo, un tiempo y un espacio de otro ahora plenos de símbolos, luces, sombras y sueños de la razón que nos acogen como un paisaje orgánico, una casa de campo, una entidad viva.

En suma, un otro ahora atemporal que sigue estando aquí, que es siempre ahora.

En este enlace podéis ver el catálogo completo de la exposición: http://wwwe.cartagena.es/invitacion/agomez.pdf, que, como comprobaréis, contiene unos textos preciosos de José Luis Martínez Valero y el propio Antonio Gómez.

Por lo demás, me he atrevido a pergeñar este poema, nacido de las impresiones que la exposición suscitó en mí:


PARSIMONIA

Para Antonio Gómez


Sin memoria no hay juicio, no hay conciencia.

La memoria es aljibe
de una casa viviente.

Eco que nos traduce.

Todo cuanto habitamos nos habita.
Todo paso que damos deja huella.

Saca del continente el contenido, extrae
del corazón del fruto la simiente
y ocupa su oquedad.

La semilla eres tú.

Desdibújate en savia, tallos,
brotes y hojas hermanas.

Surca el mar de la luz y de la sombra,
navega con sigilo en el silencio
que todo lo circunda e, igual que un caracol,
imprime en el estuco de la noche
-blanco velo lunar de la memoria-
la estela luminosa
que una conciencia agreste y distraída
descubrirá en el borde del aljibe.


[Murcia, 8 de mayo de 2012.]


6 comentarios:

Ángel Paniagua dijo...

Uhmmm: "blanco velo lunar de la memoria"... Magnífico poema sobre una magnífica exposición... ¡Enhorabuena!

Sebastián Mondéjar dijo...

Gracias, Ángel. Se me han quedado algunos versos tras el velo, pero el poema continúa abierto.

Y no puedo dejar de mencionar la inestimable ayuda y el oportuno consejo de nuestra común amiga Carmen Piqueras.

Un abrazo.

Antonio Gómez Ribelles dijo...

Gracias por tu colaboración, tu amistad y tu poema.
Un abrazo.

checha dijo...

Gracias a mi memoria, y a la tuya, que no han roto el hilo del tiempo, que han vuelto a tejer un entramado de recuerdos, casi en el fondo del aljíbe.
Gracias a ella he reencontrado a UN GRAN Y HUMILDE CREADOR, al que admiré desde que era niña, cuyo bonito tañir de guitarra acompañaba de lejos mis juegos. Pero a veces te espiábamos, tu hermana y yo. Preciosas melodías tras la puerta. Tras la puerta, tu guitarra y tú.
Gracias, Sebastián por honrar la memoria, único testigo de nuestro devenir.
Tu poesía es espléndida

Sebastián Mondéjar dijo...

Gracias, Cecilia. Me dejas sin palabras. Sí, al reencontrarnos hemos recuperado de golpe aquellos tiempos. Por suerte, tengo muy buena memoria y muy buenos recuerdos de tus frecuentes visitas a nuestra casa. Yo, en cierto modo, también os 'espiaba', aunque de otra forma, sin necesidad de esconderme tras la puerta, y sabía que me escuchabais, y tocaba la guitarra para vosotras,,,

checha dijo...

DISFRUTÉ, DISFRUTÉ MUCHÍSIMO EN LA VELADA.
No son muchos los poemas tuyos que he leído. Me los tomo con calma, aislados,....para que se eternicen.
Mereces un sombrero mucho más largo del que te regalé, que era ya tuyo.
Tienes otra cosita en mi blog.
No dejes de avisarme de cualquier evento musical o poético, siempre seré de las que te lo agradezcan, CON EL ALMA.
UN FUERTE ABRAZO