sábado, 18 de abril de 2009

Desórdenes de carpeta: Viñeta reinventada



En 1999, cuando salió a la luz El jardín errante, aproveché esta viñeta de Ricardo & Nacho, que casualmente apareció por esas fechas, para cambiarle descaradamente el texto del bocadillo y adjuntarla en los sobres con los ejemplares que envié a unos cuantos amigos. Acabo de encontrarla en una carpeta que estaba... ¡dentro de otra carpeta! No recuerdo qué decía el texto original. La viñeta formaba parte de una historieta a toda página en el Magazine del diario El Mundo. No sé si la guardé, pero quién sabe... Puede que un día de estos dé con ella.

2 comentarios:

virginova dijo...

Me resulta muy acertada y original tu nueva entrada: "desórdenes de carpeta". La verdad es que me ha "picado el gusanillo" de indagar en mis carpetas. Debe haber más de un tesoro enterrado en las profundidades del disco duro... Muy buena la viñeta y... tu poemario, por supuesto.

Cuando te veo, me evocas esa estrofa de Rubén Dario:"...Ser sincero es ser potente;/de desnuda que está, brilla la estrella;/el agua dice el alma de la fuente/en la voz de cristal que fluye d'ella".

Un abrazo luz de atardecer lluvioso

Félix dijo...

Envidio tus carpetas porque yo soy de los de tomar notas en cualquier papel y echarlas en un cajón hasta que está lleno y necesito otro cajón.

Todos acumulamos materiales en apariencia inútiles pero que están cargados de abono. Sólo necesitan tiempo para florecer y eso es lo que casi siempre nos falta.

Me ha gustado mucho la viñeta de Goomer. Es un comic ácido y sutil (si cabe tal mezcla) que siempre me ha gustado.

Ahora que estoy disfrutando de tu herencia invisible, recuerdo que he olvidado comentarte que leí el libro de Manuel Moyano que me recomendaste: "El amigo de Kafka" y me ha sorprendido gratamente. Hace tiempo que leo a muchos cuentistas y muy, muy pocos tienen la capacidad de interesarme. Moyano parece un manantial inagotable de recursos y trucos con el que leer es una delicia. Toda una sorpresa. Hoy he leído que le han dado el Premio al Libro Murciano del Año 2008. Merecido.

Nos leemos.

Félix