lunes, 1 de diciembre de 2008
Octava reseña
martes, 21 de octubre de 2008
Séptima reseña

Álvaro Valverde
viernes, 12 de septiembre de 2008
Sexta reseña

El Sr. Espejo en una imagen del año pasado por estas mismas fechas.
Pues bien, el pasado 24 de julio José Daniel, Joseda, o el Sr. Espejo, como yo suelo llamarlo, le dedicó en su blog una impagable reseña a mi último poemario de la que no tuve constancia hasta anoche, así que mi sorpresa ha sido equivalente a cincuenta sorpresas, una por cada día que ha pasado.
Le doy las gracias de corazón, Sr. Espejo, y le felicito, por los certeros y entrañables comentarios que ha vertido usted sobre mi obra. Gracias a ellos me conozco mejor.
Salud y un abrazo fuerte, amigo mío, y muchos besos a Martín, Miguel y Charo.
sábado, 12 de julio de 2008
Quinta reseña
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Faro de Punta Almina (Ceuta).
Os cuento.
Santiago Tortosa Muñoz es murciano, y durante nuestra infancia y primera juventud fuimos vecinos. Vivíamos a orillas de la huerta, casi rodeados por ella, en el viejo barrio de San Antón. Su padre y el mío eran amigos, pero Santiago y yo, aunque teníamos la misma edad, por el sólo hecho de estudiar en colegios diferentes nos movíamos en distintas direcciones en aquel paraíso que era entonces Murcia. Él tenía sus primos, sus amigos; yo los míos. Nos veíamos, claro, y coincidíamos a veces, incluso compartimos mesa en más de una comida familiar, pero nunca terminamos de cuajar una amistad propiamente dicha.

Cabecera de Jazz Ceuta.
Una amistad que ahora, al cabo de los años, ha cuajado y crecido a raudales en los últimos meses a raíz de que Santiago, gran aficionado al jazz e impulsor del Festival Jazz Ceuta, diera un buen día con mi blog Sopa de Hielo y tuviera la iniciativa de enviarme un entrañable e imprevisible correo.
Resultado: un reencuentro mágico. Y el martes voy y me doy de bruces con esto.
Gracias, amigo.
¡Y pensar que un ejemplar de mi libro ha llegado hasta allí!
Los libros son palomas mensajeras... Recuerda, Santiago, las nubes de palomas sobrevolando permanentemente nuestro barrio...

El Estrecho de Gibraltar visto por la paloma de la NASA.
jueves, 3 de julio de 2008
Cuarta reseña

(Para leer el artículo, pinchad sobre la imagen.)
El sábado pasado apareció una nueva reseña a La herencia invisible. En esta ocasión, en el suplemento Ababol del periódico La verdad. La firmaba José Belmonte Serrano, profesor de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Murcia, escritor, crítico literario y editor de la sección de libros del citado suplemento, quien hace sólo unas semanas ya nos entrevistó a Javier Orrico y a mí en su programa de Televisión Murciana con motivo de la concesión de los premios de la primera edición de "Los Odres".
Lo que más me gustó fue que destacara, ya desde el titular, un poema tan breve como Ala (cuyo primer verso, por cierto, dice "Ala quieta de instante", no "del instante"). Creo que en esos dos versos se condensa muy bien todo el espíritu del libro.
Gracias, Pepe, una vez más.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Tercera reseña

Pero antes, permitidme aportaros algunos datos que os acerquen un poco más a quien ha tenido la amabilidad y la deferencia de escribirlas.
Francisco Martínez Cuadrado nació en Murcia en 1954. Es Doctor en Filología Románica por la Universidad de Granada y Catedrático de Lengua y Literatura del Instituto "Fernando de Herrera" de Sevilla. Ha publicado varios trabajos de historia y crítica literaria sobre Mario Vargas Llosa, Camilo José Cela, literatura de emblemas y poetas contemporáneos. Es autor de diversos manuales de Lengua y Literatura, así como de la monografía El Brocense: semblanza de un humanista, y coordinador, en Sevilla, de una tertulia literaria de la que han salido nada menos que tres premios Adonais: José Antonio Gómez Coronado, Javier Vela y Carlos Vaquerizo.
* * *
Sebastián Mondéjar: La herencia invisible. Calambur. Madrid, 2008.
COSAS QUE MÁS ME HAN GUSTADO
Por Francisco Martínez Cuadrado
- Los poemas que celebran la existencia y defienden un ideal de vida sencilla: el mar, las calles nocturnas, la familia, la buena música, la naturaleza modesta de unas macetas...
- Toda la sección segunda, que además me ha evocado los veranos de La Torre.
- La defensa del Malecón y la denuncia de su expolio. (Cuando voy a Murcia suelo pasear por allí y no sé qué me entristece más, si descubrir algún nuevo solar donde hubo un huerto o la incuria e indiferencia de nuestros paisanos ante la destrucción de su paisaje secular).
- La presencia de la luz en tus poemas y los distintos matices y significados que adquiere y que da a tus versos.
- Las reflexiones sobre el tiempo, el sentido de la vida, el valor de la “herencia” que da título al poemario.
- Y las adelfas.
- El uso moderado de los recursos retóricos, lo que les da más valor.
- Y en este sentido, la presencia de no muchos pero sí muy eficaces símbolos: la llama, el manantial, las estrellas, la libélula y, el que más me ha gustado, las losas sueltas.
- La selección de las palabras, buscando la justeza y la sencillez más que el hueco ornamento.
- Y una y mil veces: la elegancia, la falta de estridencia, el curso sereno de la lengua y el pensamiento.
Asombro de vivir
Detención
Losas sueltas
Regreso
Libélula dorada
Exhalación
Flores silvestres
Impromptu desde mi balcón
Llama
Nuestra herencia
Salvedad
y yo sigo el camino de mis sueños
(procurando sortear las losas sueltas).
Volver, vivir, amar, ¿qué más quiere la vida?
Memoria del olvido
en la pita que calla, en el sauce que sueña
y en el jazmín osado que sortea las sombras.
Si hay un dios para el mundo
ese dios es el mar.
Libélula dorada,
libélula dorada de la vida...
En mi jardín todo se queda quieto,
mirándose, mirándonos vivir.
Te confío mi sueño,
el hombre que no soy.
No somos herederos,
somos la herencia misma.
* * *
Muchísimas gracias, Paco, por lo que dices, por cómo lo dices, con todo mi corazón atravesado...
viernes, 23 de mayo de 2008
Segunda reseña

Estoy emocionado. Francisco Javier Díez de Revenga, Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Murcia, ha publicado hoy esta preciosa reseña sobre mi libro en el Diario La Opinión. Pinchad sobre el documento para leerla.
jueves, 22 de mayo de 2008
Primera reseña
Hola, amigos. Santiago Delgado firma la primera reseña a La herencia invisible: "un libro que sabe a naturaleza, pero con la almendra de lo humano en su interior". Podéis leerla íntegramente en http://blogs.murcia.es/santdo/2008/05/17/la-herencia-invisible/.
Aprovecho para deciros que el próximo día 30 estaré, junto a Alexis Díaz-Pimienta, ganador del I Premio de Poesía Los Odres, en la Feria del Libro de Madrid presentando nuestros respectivos libros (18:00 horas) y, posteriormente, firmando ejemplares en la caseta de Calambur Editorial (de 19:30 a 21:30). Así que, si os acercáis por allí, no dudéis en pasar a saludarnos.
martes, 29 de abril de 2008
Félix Amador Gálvez, mago de las palabras
–León Matosas, protagonista de Las palabras mágicas–
De este modo ha llegado hasta mis manos la excelente obra que hoy quiero encarecidamente recomendar aquí; una novela que no debería faltar en las estanterías de todos aquellos lectores que se precien de serlo o que, lisa y llanamente, necesiten vivir, viajar y disfrutar a través de las palabras. Desde las propias páginas de Las palabras mágicas (Lulú.com, 2007) se nos insiste en esta idea. En el capítulo titulado “El gran torbellino del mundo”, por ejemplo, Félix Amador Gálvez nos desgrana de forma impecable su propia concepción sobre el oficio de leer por boca del protagonista, el escritor y librero León Matosas, hallándose éste en el difícil trance de someterse a una rueda de prensa como autor inesperadamente encumbrado a las turbias cimas de la fama: “Una historia es diferente según quien la lee. Cada lector vive la historia y la siente, cada uno a su manera, según sus recuerdos y su capacidad para imaginar, según su estado de ánimo y su hambre de palabras, según su edad y su experiencia lectora, porque nada ni nadie debería interferirse entre la palabra y el corazón, y menos aún un crítico, y cuando digo crítico no me refiero a una autoridad en Cervantes o a un estudioso de Calderón... [...]. El lector debe nacer cada vez que abre un libro. Mire. Podemos dividir a la gente en dos grupos: los que disfrutan los libros y los que hacen de ellos objeto de estudio... [...]. Para unos, la literatura es una forma de vida interior, un pasadizo a otras vidas; para otros es un modo de ganarse el pan, respetable como todos los oficios, pero abominable desde el punto de vista ético, porque desvirtúa el fin para el que fue creado el libro, que no es otro que la sorpresa, el gozo, el sentimiento, nunca el crudo análisis. [...]. Tan sólo digo que no debemos vivir de los libros, sino leer como si viviéramos y vivir la vida como una aventura, vivir como si estuviéramos leyendo, entrar en los libros buscando en ellos lo que fuera no existe y salir a la calle buscando las metáforas que explican la vida.”
Eso, esencialmente, es Las palabras mágicas: una sensacional y apasionante aventura literaria, una novela impecablemente escrita y una fábula repleta no sólo de metáforas, sino también de numerosas referencias literarias y cinematográficas que dicen mucho acerca y en beneficio de su autor, un escritor a todas luces virtuoso y verdadero, un mago de las palabras. No en vano, al final del libro, en el apartado de “Notas y agradecimientos”, Félix nos confiesa “haber dedicado más tiempo de mi vida a leer que a cualquier otra actividad” y haber querido hacer “una novela como una canción, que hablara de amor y tuviera una letra pegadiza, una novela cuya banda sonora se pudiese oír en la soledad del ejercicio lector...”.
La sinopsis de esta novela, cuya acción transcurre en Madrid y en Huelva, aparece escuetamente resumida en su contraportada: "Una actriz española aupada al estrellato de Hollywood, un libro y un joven escritor con un don mágico: todo lo que escribe se hace realidad".
Félix Amador Gálvez nació en Moguer en 1965 y se define a sí mismo como “pintor, lector compulsivo y escritor por contagio”. Las palabras mágicas es su ópera prima de larga duración, aunque también ha dado a la luz numerosos cuentos y narraciones breves de índole muy diversa, e incluso algún que otro poema que salvó in extremis de la papelera. Recientemente ha publicado, también en Lulú.com, Diario de un feo recién divorciado, esto es, la transcripción de las entradas editadas en 2007 en su blog bajo el mismo nombre; un blog que sigue creciendo día tras día y que ha sido ya visitado por miles de personas de todos los continentes.
Evidentemente, yo no soy en absoluto un crítico, ni pretendo serlo. Tanto en asuntos literarios como musicales procuro siempre hablar tan sólo de lo que me gusta o de aquello que verdaderamente me alimenta. Y hacía tiempo que no leía de un tirón una historia tan cabal como Las palabras mágicas, en donde se dan cita la novela clásica y la novela negra, la novela de enredo y la novela de aventuras, el suspense y la magia, el humor y el romanticismo, hasta desembocar en un final vertiginoso y tremendamente inverosímil que ya quisieran para sí las películas de James Bond, pongo por caso. Sin olvidar que, en el fondo, y de nuevo cito textualmente una de las frases que figuran en la contraportada, se trata de “una ácida visión de la literatura en la era de los medios de comunicación, donde sobrevive la poesía por encima del dinero”.
Esperemos que un buen día un editor sensible y lúcido descubra que en Moguer, Huelva, cuna de uno de los más grandes poetas de la literatura universal, vive un escritor de raza que ama y respeta las palabras y sabe extraer de ellas, sin trucos ni alharacas, toda la magia y la frescura que comportan.
Anexo: otras citas dispersas de Las palabras mágicas
“Los fantásticos hechos que aquí se van a relatar trascienden esa frontera que separa el sueño y la consciencia, esa delgada línea donde se modelan las ilusiones, convirtiéndome a mí, su involuntario protagonista, en una bestia absurda, en un monstruo hijo de la imaginación de algún loco escritor gótico.”
“La Plaza de la Lealtad, con su habitual y apresurada tranquilidad y ese mudo cosmopolitismo de quien ha visto pasar los siglos sin inmutarse, arremolinaba serenamente los aires procedentes del Paseo del Prado.”
“Los editores tienen poder, es evidente, porque ellos levantan el pulgar que decide quién publica y quién no. Sólo ellos saben los libros que nos estamos perdiendo, pero el poder, el poder real, es un regalo que Dios puso en nuestra mente, es la facultad de vivir como propias las historias ajenas.”
“Comencé a escribir sin pensar ni aparentar, de la única manera que sé, esto es, narrando.”
“Tomé una hoja y me rasqué la frente. Era una especie de contraseña para empezar a escribir, como pulsar el interruptor de mi musa personal. Las ideas comenzaron a surgir.”
“La belleza sí existe, la poesía sí se materializa, los sueños se cumplen.”
“Tomé la taza de chocolate con ambas manos, dejando que el calor recorriese mi cuerpo como una medicina antigua.”
“Como bocadillos y apenas salgo de casa más que para comprar el pan de vez en cuando, soy un pobre anacoreta que se alimenta de libros, un aventurero imaginario al que todas las vicisitudes de los últimos días o semanas están sobrepasando.”
HOTEL VÍA LÁCTEA. La revista 'El coloquio de los perros' dedica un gran monográfico a José Óscar López (Murcia, 1973-2024).
Portada del monográfico realizada por ÁNGEL MATEO CHARRIS. El pasado día 11, auspiciado por la Feria del Libro y el Aula de Poesía de la Uni...
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La humanidad podría dividirse entre quienes somos padres y quienes no lo son. Yo estuve mucho tiempo sin serlo (exactamente, 34 años). Cu...
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Observad a este hombre. Tal vez algunos (muy pocos) lo reconozcáis, y es probable que a otros os suene de algo, sobre todo si sois...
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El pasado (y lluvioso) 18 de febrero me acerqué a Los Dolores de Cartagena para escuchar el recital poético que mi querida amiga Carmen P...

