lunes, 28 de marzo de 2011

Greguería de Ortega



"Va tan tranquilo el caminito de tierra, y de repente -¡zas!- el camino de hierro lo atraviesa. Es cuestión de un instante, pero muy dolorosa, muy quirúrgica. Es una doble inyección de hierro que perfora el cuerpo del camino de tierra, lo traspasa de parte a parte. El pobre camino queda para siempre enfermo de aquel sitio, y es preciso entablillarlo con las dos vallas del paso a nivel y ponerle un practicante que vigile al lado. Con frecuencia, al pasar, vemos el trapo empapado en sangre que el practicante agita en señal de peligro."

[José Ortega y Gasset en Notas del vago estío (1925)]


sábado, 29 de enero de 2011

La soledad de las estatuas


Carmen Piqueras (foto: Marina Nicolás)


Anoche, unos cuantos amigos recibimos un precioso correo de nuestra querida amiga Carmen Piqueras. El asunto rezaba: "Como no tengo un blog...", de modo que, tras animarla a que se hiciera uno, le pedí permiso para publicar su poético reportaje en este casi olvidado y solitario camino, a lo que ella accedió de inmediato. Lo transcribo, pues, íntegramente antes de que se arrepienta. Gracias, Mamen.

* * *

"En los últimos días he hablado con Antonio Gómez y Sebas sobre lo que significa ser poeta, pintor..., artista en suma. Sobre la íntima y maravillosa sensación de "crear" y hacerlo con pasión y honestidad, sobre la felicidad que procura compartirlo con otros seres que de una forma intensa y profunda lo "re-crean" con nosotros, de la suerte que supone la existencia de tantos libros, discos, cuadros, pelis, teatro (bueno, en Murcia es un decir) que nos quedan por visitar y de los que revisitamos porque suponen nuestra memoria afectiva, sentimental, hondamente humana. También hablamos de lo cansado y frustrante que debe ser poner tu vida, tus anhelos, incluso las triquiñuelas más indignas al servicio de una vida pretendidamente artística.

Paseaba por Murcia bajo la lluvia y pensaba en la esmeralda y magnífica soledad que procura el agua a los jardines, a los bancos de piedra... y a las estatuas de los prohombres. Sentí una punzada de ternura por ellos, tan considerados en vida y ahora invisibles entre el ir y venir de los transeúntes, del tráfico. No pude, o no quise, resistirme al deseo de fotografiar a los que me fui encontrando. He aquí algunos poetas patrios que adornan plazas y jardines de Murcia. No sé si fueron artistas a "tiempo completo", todas las horas de su vida, si soñaban con la gloria póstuma, si se consideraban la
cooltura murciana, los más modernos..., pero ¡ay el tiempo! han quedado, en el mejor de los casos, como ignorado mobiliario urbano, nadie recuerda sus poemas (suponiendo que se sepa que son poetas) y ni el verdín ni las palomas sienten el menor respeto por ellos. ¡En fin! Madrigal solo reverdece con las escasas lluvias de por aquí, cuando leo "A SELGAS" añado siempre "con sardinas saladas" y Jara Carrillo es el recuerdo de unos versos pavorosos de mi infancia sobre un inclusero al que, debido a la vestimenta que las monjas le habían puesto y que delataba su origen, no le permitían el paso a la residencia donde su madre servía. Del escultor Garrigós diré que es antepasado de menda y por tanto me callo prudentemente.










Y con las fotos (tiradas con el móvil y literalmente "a ciegas"), un poema posromántico de siniestra belleza.




LA CUNA VACIA


I

Bajaron los ángeles,
besaron su rostro,
y, cantando a su oído, dijeron:
vente con nosotros.

Vio el niño a los ángeles
de su cuna en torno,
y agitando los brazos, les dijo:
Me voy con vosotros.

Batieron los ángeles
sus alas de oro,
suspendieron al niño en sus brazos,
y se fueron todos.


II

De la aurora pálida
la luz fugitiva,
alumbró a la mañana siguiente
la cuna vacía.

[José Selgas]



La verdad es que, ubicado en su contexto, le encuentro valores líricos muy reseñables pero qué cabrones los ángeles, no?

Finalmente os envío el monumento al Conde de Floridablanca a cuya "erección" colaboró el pueblo de Murcia."





Carmen Piqueras
Murcia, 28 de enero de 2011


miércoles, 29 de diciembre de 2010

"Cualquiera de nosotros"


Miquel Martí i Pol dibujado a lápiz sobre papel por Adolf.




A MODO DE EXORDIO


Cualquiera de nosotros, perdedores
irreverentes y lúcidos, y también
cualquiera de ellos, los otros, instalados
en castas de poder y privilegio,
una mañana cualquiera, desde la triste
permuta del espejo, podemos sentirnos
exiliados sin salir de casa.
¿Y qué haremos, entonces? ¿Invocaremos
leyes y preceptos? ¿Pediremos cuentas
a los descreídos? ¿Renegaremos de los dioses?
Así se expresa el tiempo, sin ningún tipo
de impiedad, y es bueno saberlo y decirlo
para probar a vivir con los sentidos
y los sentimientos en perpetua vigilia.
Mirar a la vida cara a cara es un
recomendable y prudente ejercicio
de humildad, una activa y discreta
conspiración que nos acerca a aquel núcleo
tan olvidado de nosotros mismos
en el que a veces es duro descubrirse.
Crecer es también saber que la tristeza
e incluso la afrenta no son, por suerte,
exclusiva de los viles, sino un grotesco
patrimonio de todos, y que por los ojos
de los marginados, de los pobres, de los vencidos,
se nos va a todos el gozo de vivir
armoniosamente y con alegría.


Miquel Martí i Pol
Después de todo
Premio Internacional de Poesía Laureà Mela 2002
DVD ediciones /Barcelona, 2002


lunes, 1 de noviembre de 2010

"Muertos del mundo, uníos"



‎1 de noviembre. Abro al azar 'Hojas de Madrid', de Blas de Otero, y aparece este soneto:


INVASIÓN

Maravilloso mar el de la muerte.
Tocar el fondo, al fin, tocar el fondo.
No hender las olas en que hoy me escondo,
sino hacer pie pisando, ahondando fuerte.

Entro en el centro de la sombra inerte,
y, desde allí, retorno al aire, rondo
la luz, revivo y vivo en el más hondo
maravilloso mar: el de la muerte.

Muertos del mundo: uníos, emerged
entre sangre y cadenas; renaced
de las revoluciones invencidas.

Renaceré yo, mar, en las arenas
de Playa Larga, rotas las cadenas
de las olas que invaden nuestras vidas.




Blas de Otero
Hojas de Madrid con La Galerna
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores
Barcelona, 2010

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Uvas



El lunes pasado me entretuve fotografiando las uvas que había comprado para el postre. Pocas horas más tarde me reencontré casualmente con este breve poema de Rilke, escrito en el château de Muzot durante el invierno de 1923 (la versión es de Jaime Ferreiro Alemparte):

Terrazas de viñedos como teclados:
todo el día pulsados por el sol.
Y de la pródiga vid al frutero,
transposición sonora.

Oído al fin en las bocas receptoras

para el cumplido tono de las uvas.
¿Qué ha dado a luz el grávido paisaje?
¿Siento a la hija? ¿Reconozco al hijo?

HOTEL VÍA LÁCTEA. La revista 'El coloquio de los perros' dedica un gran monográfico a José Óscar López (Murcia, 1973-2024).

Portada del monográfico realizada por ÁNGEL MATEO CHARRIS. El pasado día 11, auspiciado por la Feria del Libro y el Aula de Poesía de la Uni...